
Algunas personas describen el sabor de la guanábana parecido al de la fresa... al mango... o al de la piña. Para quien no vive por estas tierras tropicales, tal vez nunca la haya probado. La guanábana es un fruto ovoide de cáscara verde con púas débiles. Tiene una jugosa pulpa blanca y semillas brillantes de color café.
Es verdad... parece un fruto prehistórico… verde… con puyitas… pero le pasa como a algunas personas… quizás no muy lindos por fuera… pero demasiado hermosos por dentro…
... sabor increíble!El árbol de guanábana es de hoja perenne y no tolera las heladas. Sus flores son polinizadas por pequeños insectos, como las hormigas y ciertos escarabajos. Puesto que no tienen néctar ni colores vivos, no atraen a muchos insectos polinizadores. Además, son dicógamas (sus estambres y pistilos no alcanzan la madurez al mismo tiempo), por lo que es necesario polinizarlas manualmente si se desea comercializar el fruto. De no realizar dicho procedimiento, el árbol solo produciría de doce a veinte guanábanas por temporada. El fruto se recoge cuando está casi listo para comer. Una vez cortado, madura con mucha rapidez, de ahí que constituya un alimento muy perecedero.
Parece golosina.... pero tiene vitaminas!!!
La guanábana, que puede llegar a pesar hasta cinco kilos, es una rica fuente de niacina, riboflavina y vitamina C. Aunque alrededor del doce por ciento de su contenido es azúcar, la mayoría de la gente la encuentra muy ácida si no la endulza. La pulpa se tritura y cuela para elaborar sobre todo helados y bebidas refrescantes.
El heladito... demasiado fácil... demasiado bueno!!!Ingredientes
450 gramos de pulpa triturada de guanábana
1 cucharada de jugo de limón
200 gramos de azúcar
1⁄4 litro de agua
1⁄4 litro de crema de leche (nata líquida)

Preparación
1.- Triturar la pulpa de la guanábana y colarla. (Yo licué la pulpa y la usé sin colar... me gusta sentir los pedacitos de la pulpa.... y lo confieso... tenía algo de flojera ;-))
2.- Hervir el agua con el azúcar durante cinco minutos y dejar enfriar hasta que esté tibia.
3.- Añádir la pulpa, la crema de leche y el jugo de limón.
4.- Verter la mezcla en un recipiente poco profundo, tapar y dejar en el congelador hasta que esté casi sólida. Sacar y batir con firmeza. Después devolver al congelador y dejar allí hasta que esté totalmente dura.
(Información tomada de la revista Despertad)









Siguiendo mi obsesión y compulsión por la compra de libros de cocina... hoy me regalé un nuevo libro... el cual estoy hojeando y me ha gustado mucho... se llama "Manual de Cocina" de la editorial Parragón...












